|
El Día | Vida y Estilo | Viernes 3 de junio de 2011
Es importante definir un plan de manejo de las cuencas y clasificación del suelo.
POR PATRICIA CUEVAS
Hemos pasado tanto tiempo en las ciudades que hemos olvidado los recursos naturales sobre los cuales estas se sostienen, dentro de ellos agua y suelo, sumamente escasos.
Es el agua sin duda, la razón de permanencia de los pueblos en el tiempo, definiendo a lo largo de la historia la razón y su modo de existencia o extinción.
Actualmente ignoramos su proveniencia, su calidad y mucho menos su destino luego de usada, lo cual interesa aún menos. ¡Despierta!, estás consumiendo lo mismo que desechas (de ello pueden hablar mejor los dermatólogos, ginecólogos y pediatras).
Santo Domingo crece sin infraestructuras que sostengan presión ambiental, resolviendo lote a lote sus necesidades.
Donde existía una casita unifamiliar se permite construir un edificio de ocho niveles aumentando la carga 5 a 56 personas (caso estándar), todo ello con la misma infraestructura de agua potable, por supuesto no da, se hace un pozo, ¡sorpresa!, tampoco las aguas servidas; se hace un séptico, que, por cierto, han de construirse a 50 metros de radio. ¿Qué distancia hay de un edifico a otro?
Cuota de responsabilidad
Toca asumir la responsabilidad individual sobre el estado de los cuerpos de agua de lo cuales vives, conocer el estado del agua del subsuelo, aquella que hay que bombear para que en un séptimo piso no tengas que bañarte con un jarrito. El adquirir una vivienda no puede ser solo obra gris y accesorios, exijamos como consumidores urbanos calidades y sistemas de agua potable y servida.
La contaminación
El nivel de vulnerabilidad es alarmante, homogeneizando en escasez y grado de contaminación a sectores como La Ciénaga y Naco. Los más pobres no se reservan el derecho a contaminar, son también las industrias, los hospitales, los hoteles, restaurantes, los car wash..., y tú. Tendrás siempre dos opciones, preocuparte o ocuparte.
Todos, no importa nuestra escala y ubicación, podemos contribuir a que el futuro de la ciudad, en cuanto a no negar el derecho al recurso agua a nuestros nietos.
Te invito al municipio ecológico de Los Cacaos, 15% de la cuenca del río Nizao, San Cristóbal, a conocer la situación de deterioro del valor económico-estratégico de los servicios ambientales que ofrecen las presas Valdesia, Jigüey y Aguacate, de donde proviene más del 60% del agua que consumimos.
La tumba y quema para fines de asentamientos humanos y cultivos precarios, la extracción de agregados en los márgenes del río amenazan la cobertura boscosa, el caudal y su capacidad productiva.
Por ello es apremiante definir un plan de manejo de la cuenca y la clasificación del suelo (inundables, frágiles, no urbanizables, agrícolas, forestales, urbanizables) a fin mantener las condiciones necesarias de productividad.
Un plan de desarrollo
El Centro Atabey se suma a estas comunidades, de un alto nivel de organización y liderazgo, a estructurar su plan de desarrollo y promover programas de cambio uso de suelo, hacia una producción eficiente de invernaderos, viveros, recolección de semillas, fincas forestales, educación integral contextualizada a la activad económica cafetera propia.
El cual con recursos limitados puede mostrar realizaciones tangibles y visibles en la prestación de servicios, de producción y sobre todo en la calidad de la vida de su gente. Iniciaremos junto a la Empresa Generadora Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID) la construcción de cinco invernaderos, dos viveros, con capacidad de producción de por lo menos 500 mil plantas por año, de plantas agroforestales, de café orgánico, frutales y musáceas para manejo y mejoramiento del suelo, paralelamente a un programa de becas para treinta estudiantes.
|